La imagen que esta adherida a ciertas profesiones nos ha hecho ejercerlas como si fuese ese el único modo de hacerlo; nos referimos a la parte en donde uno no concibe a un médico sin bata; para ejemplo el propio Dr. House, la primera vez que se le observa teniendo una mentalidad tradicionalista terminamos haciéndonos la pregunta ¿eso es un médico?...
A nosotros los abogados nos ocurre exactamente lo mismo, un abogado sin corbata, traje y portafolios no es abogado; y no solo eso sino que se nos pegan otra serie de imagenes a la profesión "abogado honrado no existe" "es abogado y ...¿usted si es derecho o es de los buenos?"...
Por otro lado la formación que se nos da es tradicionalista, se nos dice que debemos presentarnos de traje para muchas clases; se nos dice que en los tribunales no se nos tratará igual si llevamos o no corbata; por fortuna esto esta acabando...
La creación de iconos nos ha afectado de modo considerable, como anécdota alguna vez acudí a una institución luego de haber estado litigando un asunto penal de emergencia; por supuesto no estaba de traje y en la otra institución me observaban un tanto extraño.
Es necesario romper las imagenes establecidas desde las que son simplemente superficiales como el traje y la corbata, hasta aquellas que nos han demeritado como profesionistas gracias a las malas prácticas de algunos colegas del gremio. El ser funky es una desición de cada uno, beneficia sin duda, pero hay que preguntarnos ¿estamos dispuestos a ser diferentes, a ser funkys?; la respuesta queda en cada cual, pero sin duda debemos partir por nosotros para hacer las cosas diferentes, desde lo mínimo hasta el propio ejercicio de la profesión jurídica.
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