La creación jurídica no es mas que el conjunto de reglas o doctrinas que pensamos son importantes para un determinado tiempo y espacio, por medio de los consensos construimos la serie de ordenamientos que pensamos deben ser obedecidos por una aparente utilidad; pero no todos los ordenamientos se hallan basados en verdaderos criterios de utilidad; en realidad el Derecho es obedecido porque hemos aprendido como seres sociales que es un instrumento útil, pero este aprendizaje no es (y perdón por el término) instintivo de la vida social.
La creencia de que el Derecho es útil para la colectividad se da porque así se nos ha aleccionado por medio de la ideología imperante que es llevada hasta nuestras mentes por medio de las instituciones que nos enseñan que obedecer las normas es importante, y nos lo repiten tanto que por fortuna terminamos creyéndolo.
La tradición jurídica mexicana no es otra cosa que la obediencia sin razón y la creencia de que las normas que fueron hechas para determinada necesidad no deben cambiar por el hecho de que siguen siendo importantes y aplicables; pero en el fondo los valores y los pensamientos cambian, es por ello necesario que los operadores jurídicos planteemos las cosas de diversa manera, es necesaria la transformación de las Instituciones y del Derecho en general para mostrar su marcada evolución. Actualmente lo jurídico ya no puede ser imposición sino que debe ser parte de un ejercicio argumentativo pues por medio del consenso se crea el Derecho, pero hoy mas que nunca el auditorio es mas libre y pensante... transformemos el Derecho, por que como lo he dicho en notas pasadas el ordenamiento debe ser dúctil si queremos su evolución.
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