La globalización nos alcanza, no permite ser iguales y al mismo tiempo diferenciarnos con base en ideologías, preferencia, marcas, hábitos; no obstante en esta decepción postmoderna nos vemos en la necesidad de ser diferentes y a la vez el inconsciente nos traiciona y nos obliga a la religación y a la separación conjunta.
La red nos permite aislarnos y al mismo tiempo religarnos de una manera sin precedentes, es necesario concebir que la pluralidad es la marca de los tiempos actuales; las personas hoy en día pueden ser perfectamente parte del mismo grupo y al mismo tiempo desdoblar su existencia en muchas otras agrupaciones, que ven por un lado la realidad del primero y del segundo grupo de manera conjunta.
Las realidades son de cada cual y de todos, las realidades coexisten y se hacen una; hoy es comprensible por la mayoría de nosotros que hay creencias y existencias diversas, y es relevante que cada cual que no lo vea de ese modo se adapte, puesto que es campo fértil para el nacimiento de la intolerancia.
El ser humano de la actualidad necesita como supuesto necesario observar que se puede ser distinto de todos y a la vez igual y compartir esos tópicos para fortalecerlos en aras del crecimiento global. En la medida en que no se logre la visión global no podremos lograr tampoco la compresión de la totalidad de la existencia humana, y con ello nos aislaremos mas y mas.
Se hace necesario de la misma forma la absorción de la realidad como un ente multiple para estar a la altura de las exigencias actuales.
martes, 4 de mayo de 2010
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